Área Informativa de Mantenimiento
Entendiendo el daño por heladas
Durante los meses de otoño e invierno, con frecuencia nos encontramos en los campos con el fenómeno conocido como HELADAS. Este es uno de los factores que más perturban a los golfistas, pero que sin embargo, si no son tratadas con la importancia que deben, pueden producir importantes daños en el campo. Por esta razón es importante entender cómo funcionan y qué podemos hacer para prevenir los posibles problemas derivados.
Hay dos factores que afectan a la planta cuando hay heladas:
- Cuando las temperaturas del aire bajan de 0°C, tanto el agua exterior de la hoja (rocío), como el agua interior de la misma (las hojas están compuestas en un 90% por agua) se congela. En este momento el césped es muy sensible a cualquier pisoteo ya que al helarse el interior de la planta la pared celular se cristaliza perdiendo su capacidad de resiliencia y cualquier pisoteo romperá las células de la planta y esto producirá que la hoja se queme y muera.
- Por otro lado cuando las temperaturas del suelo bajan de los 0°C tanto el agua que el propio suelo contiene como la que contienen las raíces (interior de la célula) se congelan. Una vez las temperaturas comienzan a subir, el proceso de descongelación sucede primero en la superficie y poco a poco va penetrando en el suelo a medida que la temperatura del mismo va aumentando. Por esta razón hay un momento en el que las hojas y la superficie están descongeladas, pero el agua del suelo y de las raíces no. En este punto, cualquier presión ejercida sobre la planta (tráfico de personas o máquinas) producirá el corte o rotura de las raíces, ya que moverá los primeros centímetros (descongelados y por consiguiente de comportamiento dúctil) sobre los centímetros inferiores (aún congelados y por consiguiente de comportamiento rígido) produciendo la rotura del sistema radicular de la planta y el debilitamiento o muerte de la misma.
Estas son las principales razones para restringir el tráfico durante las mañanas de helada y por lo que se convierte en una necesidad imperiosa tener paciencia y dejar que tanto planta como suelo se descongelen, de modo que no inflijamos importantes daños. Es importante recordar que la perdida de la cubierta vegetal de césped o una reducción en la densidad de la misma ocasionará la germinación e invasión de malas hierbas como Poa annua sp., trébol, etc. y la consiguiente pérdida de calidad en el campo de golf.
